9/6/12

El Turismo Fluvial por Dentro: Funcionamiento del Barco (1)


Mandos:
El cuadro de mandos de un barco de recreo es parecido al de un coche, pero los mandos son diferentes. Una simple palanca permite embragar hacia delante o hacia atrás y acelerar prosiguiendo el movimiento. Esa
misma palanca permite además acelerar sin embragar (o sea sin que el barco se mueva), lo cual es útil para arrancar, calentar el motor o recargar las baterías.
El doble mando, del que están dotados algunos barcos, necesita una pequeña manipulación para pasar de un puesto de pilotaje al otro:
– para el barco;
– asegúrate de que las dos palancas (de arriba y de abajo) están ambas en punto muerto; no forzar nunca ese sistema y si no funciona es porque una de las palancas no está exactamente en punto muerto;
– gira la manija de inversión un cuarto de vuelta. La palanca de control funcionará en el punto escogido y quedará bloqueado en el otro. Pero, ojo, la palanca funcionará en ambos puntos.
En ningún caso se hará el cambio de mando navegando.


Parar el motor:
Salvo raras excepciones, la llave de contacto no permite parar el motor. Para hacerlo:
Eléctrico: pulsa el botón “Stop”, corta luego el contacto.
Manual: tira de la manija y alójala otra vez en su sitio (a riesgo de no poder arrancar de nuevo). Corta después el contacto.


Alarma:
Todos los barcos poseen una alarma visual y sonora. Si suena, puede deberse a una falta de presión de aceite o a un recalentamiento del motor.


Hélice:
Para que pueda cumplir su función de propulsión, una hélice debe estar en perfectas condiciones. El mayor riesgo de deterioro es durante los atraques.
Para evitarlo, no embragues mientras el barco no esté en aguas profundas. Y si  percibes una rama u objeto cualquiera flotando y no es posible evitarlo, pon  punto muerto.
Puede ocurrir que la hélice arrastre hierbajos, bolsas de plástico u otro objeto entre dos aguas. Eso se nota en que se aminora la marcha y, a menudo, con vibraciones. Puedes intentar arreglar las cosas pasando alternativamente de marcha adelante a marcha atrás. Si el resultado no es positivo,es obligatoria una intervención más profunda, de modo que deberás pedir instrucciones a tu base de salida.


Propulsor de proa:
Algunas de nuestras embarcaciones poseen un propulsor de proa, una hélice colocada transversalmente en la proa y que, en las maniobras, permite orientar el barco más fácilmente.
No la uses al aproximarte a un atraque, si la proa del barco está muy cerca de la orilla.
No la uses si el barco está en movimiento.
Ojo, un propulsor no debe usarse más de cinco segundos seguidos. Se trata de un auxilio a la maniobra y nunca de una manera lúdica de gobernar un barco.

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